• Morena Showbitch

¡SÍ, MI SARGENTO!

Después de que el Sargento Max haya hecho sudar tinta al joven recluta Max, obligándole a hacer flexiones y correr bajo el abrasador sol del desierto, le ofrece una recompensa...


El sargento se saca su dura polla de los pantalones de camuflaje para que se la mame y

aunque Max empieza a hacerlo a descubierto, no tardan en meterse en un hangar vacío donde el recluta puede seguir demostrando sus habilidades como experto devorador de rabos a su sargento.

Cuando el oficial le exige más, hunde su lengua en el estrecho ojete del joven para metersela a fondo, sin dejarse un milímetro sin lamer.

Dispuesto a ganarse los galones, el joven recluta debe darse la vuelta para recibir a pelo y sin rechistar el gigantesco rabo del sargento. El soldado se esmera para acomodar cada centimetro de la polla de su bien dotado superior y a medida que las paredes de su esfínter se abren, el sargento le penetra sin condón, más y más profundamente.

Cuando el recluta acaba tumbado de espaldas recibiendo las embestidas de la gruesa verga, el sargento sigue empotrandole sin descanso hasta que cubre las pelotas de Max con su semen de alto rango, pero no tarda en deslizar su rabo de nuevo bien adentro para que el recluta llegue al limite, corriendose explosivamente.

Ahora que el sargento ya ha sido satisfecho, los dos deben seguir cumpliendo con sus tareas en el campamento.

Aunque en esta escena no se use preservativo, recomendamos usar siempre condón en las relaciones sexuales. El porno es ficción, la vida real tiene sus riesgos y no vale la pena correrlos por un momento de placer.



486 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo