• Morena Showbitch

ÚLTIMA PARADA: MONTREAL

Manuel ha deseado follar desde hace tiempo con el guapo británico Benjamin, cuya última parada en su viaje por Canadá ha sido Montreal, donde vive el musculoso papi.

Los dos están excitados, especialmente cuando descubren las muchas coincidencias que comparten, un emparejamiento perfecto que se hace evidente en cuanto empiezan a besarse y a acariciar sus cuerpos, una pasión que lleva a Manuel a adorar con un apetito voraz el cuerpazo de Benjamin –utilizando incluso su gran polla para hacerlo.

Después de que Manuel haya tentado a Benjamin y le haya dejado catar su liquido pre-seminal como aperitivo, le mete todo su rabo en la boca y Benjamin se lo traga por completo para mamárselo.

En respuesta, Manuel se da un festín con el ojete de Benjamin y sigue haciéndolo cuando pasan a hacer un 69 en el que el inglés puede atragantarse de nuevo con el pollón de Manuel.

Muy pronto, Benjamin desea que le empotre y toma la iniciativa, restregando su culo contra la tentadora verga, haciendo que el canadiense la deslice dentro de su hambriento ojete.

Benjamin cabalga sobre esa polla de espaldas a Manuel como un buen jinete, pero el musculoso papi no puede quedarse quieto y usa todo su cuerpo para embestirle desde abajo y metérsela hasta las pelotas, una y otra vez.

La potencia de las embestidas no decae cuando Benjamin sigue cabalgando en la dirección contraria, momento en el que Manuel toma las riendas para ejercer todo el control e intercambiando sus posiciones, seguir follándose de todas las formas que puede a Benjamin que, tumbado de espaldas sobre la cama, se entrega al éxtasis sexual, parando solo para comerle el culo.

Parece que la adrenalina de Manuel es inagotable, porque sigue empotrando a Benjamin por detrás, le voltea y sigue haciéndolo tumbado de espaldas, otra vez.

Es así como Manuel logra sacar hasta la última gota de semen de las pelotas de Benjamin y no para hasta que él mismo tiene un intenso orgasmo por todo su cuerpo y se corre, por encima de Benjamin y dentro de él... comiéndose parte de ese esperma como postre.

Exhaustos, pero con un subidón post-sexual, los dos son todo felicidad y Benjamin se queda sin palabras para describir la experiencia.

 

203 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo