Si comparamos las fotos del lunes o de su “romántica” cena de San Valentín en McDonalds, con las de la última campaña de Candie’s nos cuesta creer que la modelo no sea su estatua de cera...


¡Y nos quejábamos del Photoshop aplicado a las famosas fotos de Madonna y Jesus Luz o las de la campaña de Vuitton! pero las de Candie’s con Britney son todo un curso avanzado de utilización del programa. Nos preguntamos cuantos diseñadores gráficos han dejado su huella en el trabajo final. Hasta su rostro resulta de lo más preocupante y artificial.


Si realmente las fotos de esta campaña, que son obra de Annie Leibovitz, Mark Seliger y Terry Richardson hiciesen justicia a Britney una podría pensar que ha renacido de sus cenizas cual ave Fénix y vuelve a ser la estrella del pop. Pero no hace ni tres días que pudimos verla junto a su novio, Jason Travick, disfrutando del Día de San Valentín en su restaurante favorito: un McDonalds Drive-In, y cualquier parecido con la realidad es pura ficción.


Si querían una campaña real, deberían habernos mostrado a Britney sin tintes, morena, con las mamellas desparramadas ante la ausencia de un sujetador, sentada en el sofa comiendo una bolsa familiar de Cheetos y bebiendo frapuccinos del Starbuck. Pero estas fotos con sobredosis de color rosa furcia fucsia, no nos han convencido y nos transmiten tanta emoción como uno de esos gatos de los chinos.

Por otro lado, TMZ ha informado de que los abogados de Britney Spears quieren poner bajo llave legal toda su información personal e informes médicos, que “podrían venderse por miles, si no millones de dólares.”
Como si a estas alturas no supiese todo el mundo que tiene bipolaridad... ¿O es que esos informes médicos nos van a contar algún escabroso detalle nuevo?

La Morena de Showbitch
