Como veo que esta semana la Showbitch no os ha dado vuestra dosis de chulazo Randy Blue, yo os traigo a Robby Sparks, que aunque no sea de la última hornada me resulta un cowboy de lo más tórrido con el que cabalgaría todo el fin de semana y me dejaría montar, hasta que haciendo honor a su apellido, saltasen chispas…
Advertencia: Contenido exclusivamente dirigido a mayores de 18 años.
Randy le encontró hace algún tiempo en Las Vegas tras una noche desafortunada en los casinos. Estaba tomándose un copazo en el bar para ahogar sus penas cuando vio aparecer a Robby con unos colegas y se le quitaron de golpe. Pacientemente, espero hasta que Robby se alejó de sus amigos para ir al baño y le siguió hasta allí, pero se quedó esperándole fuera, que no iba tan desesperado. Cuando salió, se dirigió a él y le propuso posar para una sesión fotográfica que le haría ganar más dinero que las máquinas tragaperras. Randy si que está hecho una buena perra tragona…
El caso es que Robby aceptó, aunque al principio se pensaba que era una broma de cámara oculta y admitió que nunca le habían propuesto algo así. Se presentó en L.A. para el trabajo y se reveló como un chulazo que no solo tenía un cuerpo asombroso y una buena herramienta entre las piernas, sino que era muy divertido.
Randy quedó muy satisfecho del resultado tras una jornada intensa con Robbie, pero lamentablemente el chulazo debió considerarlo una experiencia única, porque no ha vuelto a hacer nada en el porno, ni siquiera con Randy.
Os dejo con las fotos en cuestión, pero no olvidéis mirar el sombrero, que no aparecerá un conejo precisamente, sino algo mucho más interesante…









