Porque una cosa está clara, si preguntamos a cualquiera porque recuerda a Pamela Anderson, los pocos que la recuerden no será por su insuperable actuación como la neumática Vigilante de la Playa, sino por sus enormes tetas siliconadas. Y eso es lo que ha vuelto a sacar a pasear sobre la pasarela…

Como recordareis, Pamela no estaba pasando por sus mejores tiempos últimamente y vivía en una caravana en la playa, rodeada de chulazos surferos pero sin demasiado dinero en su cuenta corriente, y dado que ya tiene una edad respetable cada vez la llamaban menos para que posase en plan mujerzuela.
Esta última semana se han acordado de sus tetas, y la han llamado como estrella invitada de la pasarela A-Muse en la Semana de la Moda de Nueva York, que evidentemente no contaba con un gran presupuesto y parece ser la colección primavera-verano de la prima americana de Belén Esteban, porque no había visto tal cúmulo de horteradas en una pasarela en mi larga vida. Pero claro, para que están los amigos sino para enchufarte en los malos momentos, y eso es lo que hizo Richie Rich (¡hasta el nombre es hortera!) amigo de Pamela.

Lo único que se salvaba del evento era algún que otro chulazo con los que Pamela se contoneó como zorra en celo, aunque mejor si los hubiesen sacado desnudos, porque entre Pamela más pintada que una puerta enseñando sus implantes, las cadenas de oro barato y la ropa tipo chándal poligonero, no imagino otra razón para asistir.


La Morena de Showbitch
